Un tiempo ha
un rumor recóndito y astuto
fue y recogió las entrañas de la bestia,
constriñó sus fauces, sellándolas
mas a diario sangra por la boca
y me recuerda
que el diablo marcó mi pecho
pues carezco de senos
y ni greñas ya me adornan
aún así devine en mariposa,
me arrodillé al becerro
fui la bestia
y fui el becerro
en matrimonio aliados
él aprestó con ligereza
las reliquias de su próstata
y nos largamos juntos
pues frenó el carrusel,
esta trama me adormece
y la vida aun no me hace ni cosquillas.



