Coito Interruptus
by Alfredo on Nov.22, 2009, under Coito Interruptus
en la medianía de la razón relegada
no dejé nada que confirmase
su absoluta potestad sobre mis movimientos
ni olvidé interiores sobre el parqué amoratado
de tan infantil arrogancia
¿De qué forma pudo mantener inmóvil,
cautiva y sin esperanza
la letal fiereza de mi sexo ?
y, en aserrín,
en útil entelequia de carne
pudo trocar sin esfuerzo
evitando asi las fugas
con las garantías de su estirpe
Socorriendo las horas que restan
un boquete de luz
de su púber santidad en prisas,
carnaval de señales inconexas,
un dejarse acariciar
por las manos que le hambrían,
un vaivén profundo
que de pronto se interrumpe
no dejé nada que confirmase
su absoluta potestad sobre mis movimientos
ni olvidé interiores sobre el parqué amoratado
de tan infantil arrogancia
¿De qué forma pudo mantener inmóvil,
cautiva y sin esperanza
la letal fiereza de mi sexo ?
y, en aserrín,
en útil entelequia de carne
pudo trocar sin esfuerzo
evitando asi las fugas
con las garantías de su estirpe
Socorriendo las horas que restan
un boquete de luz
de su púber santidad en prisas,
carnaval de señales inconexas,
un dejarse acariciar
por las manos que le hambrían,
un vaivén profundo
que de pronto se interrumpe
La hora del lobo
by Alfredo on Nov.22, 2009, under La hora del lobo
Esta es la hora del lobo
cuando siento vergüenza de mis manos
y la carne tiembla agazapada
Este es el día de las obras
donde, al sonido de los azadones
entrando en la tierra,
bailan los signos y los símbolos
es aquí donde han arribado todos los zarpazos
y las escaleras solo descienden
hacia un corazón que se abre
y seca sus humores al sol y al olvido
He tomado de todas mis muertes
un jirón de mortaja
que levante el apetito,
una gota de sudor de la hendidura
que desquite el devaneo
y aquí estoy,
mi barca, aunque venida a menos
partió hace tiempo
¿y a quien le importa
haberse quedado en la otra orilla?
[...] y las escaleras solo descienden
hacia un corazón que se abre
y seca sus humores al sol y al olvido
He tomado de todas mis muertes
un jirón de mortaja
que levante el apetito,
una gota de sudor de la hendidura
que desquite el devaneo
y aquí estoy,
mi barca, aunque venida a menos
partió hace tiempo
¿y a quien le importa
haberse quedado en la otra orilla?
El punto ciego de Dios...
Textos:
- Al aire libre (1)
- Calle extranjera (1)
- Coito Interruptus (1)
- Cosmetica de los amantes (1)
- El Destino de la materia (1)
- El hombre de bigotes (1)
- El techo cae a pedazos (1)
- El viaje (1)
- Eléctricas noches (1)
- Extracción (1)
- Fisión nuclear (1)
- Inacabado (1)
- Juego de manos (1)
- La Gala (1)
- La entrepierna de la noche (1)
- La hora del lobo (1)
- La ruleta (1)
- Pausa (1)
- Sanguijuela (1)
- Secretos binarios (1)
- kiltro (1)
- poesía (16)


